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80 Años de la gota fria, la eterna pelea de Moralito y Emiliano

Noticia Vallenata - Abril 09 de 2018

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La versión de Emiliano

Tal como relata Julio Oñate, el mismo ‘Viejo Mile’, como se le conocía a este juglar que falleció a los 93 años en 2005, contó en una de las entrevistas que le hicieron el origen de la canción.

“Yo en las parrandas desde que me inicié era muy voluntarioso, porque a mí me gustaba mucho el traguito y la única forma de ganármelo, era tocando o haciendo cualquier cosa que diera mérito. Así aprendí a tocar guacharaca, caja, bombo y redoblante. Pero después, de brinco en brinco, yo fui haciendo mis pinitos para tocar el acordeón y cada vez que me tropezaba con uno yo le sacaba mis notas con mucho fundamento (...) “Esto hizo que un grupo de amigos de El Plan, un caserío de La Guajira, hiciera una colecta para juntar la plata para mi primer acordeón. Me dieron 11 pesos y me mandaron con dos amigos a Valledupar para que comprara un tornillo ’e máquina que había llegado a la tienda de Jacobo Lúquez. Como la carretera era mala nos tocó salir por la Jagua y atravesar por la región de Las Raíces, Martín Ramo, Guacochito y Guacoche, pasando por este último, escuchamos una parranda; le dije a los compañeros, vamos a arrimar que me ha llamado la atención”, relató el juglar.

“Y llegamos hasta allá. Estaba tocando Lorenzo Morales, en un acordeón ‘Tornillo ’e máquina’… Nuevecito el acordeón; yo me paré ahí con los compañeros de travesía, pero como nadie me conocía, me entró una inconformidad. Claro que yo me venía tomando unos traguitos y estaba que me tocaba, pero me daba pena, repito, porque no conocía a nadie y no quería ser un vanidoso presentándome yo mismo. De tal manera que no me quedó otro remedio que acercarme a uno de los dueños de la parranda y le dije: —Oiga, yo también toco mis cositas en el acordeón y me gustaría tocar— (...) Se cumplieron mis deseos, conseguí con ese señor que Lorenzo Morales me prestara su acordeón y comencé a tocar. Toqué dos piezas; eso sí, bien tocadas. Le eché uno que otro verso a Moralito. Después que callé el instrumento vino lo bueno. Antes se usaba que el primer trago se servía para el acordeonero, el segundo para el cajero y el tercero para el guacharaquero. Cuando cerré el acordeón, se creía que el primer trago era para Lorenzo, por ser el dueño del acordeón, pero me lo dieron a mí. Eso llenó de celos a Morales y ahí nació nuestra contienda de versos”, relató Zuleta.

Morales de Urumita

Lorenzo Miguel Morales, el otro protagonista de la historia, en varias oportunidades también dio su versión de los hechos. Moralito, como era conocido el músico por su baja estatura, murió a los 97 años, en 2011, en Valledupar. Contó en una ocasión que un día fue hacer una diligencia a Urumita, donde una señora llamada Beba Bello. Cuando la gente se dio cuenta de su llegada inmediatamente “le participaron a Emiliano y se fue formando una parranda”, cosa que lo tomó por sorpresa, porque no fue “en son de música”.

“Al fin, como a las 7 de la noche, Emiliano se fue y me dejó el acordeón, yo seguí parrandeando con los amigos y un poco tarde me acosté con el fin de viajar temprano, como en esa época no había carros, uno aprovechaba las horas de la mañana para viajar. Ese fue el motivo para que mi contendor me hiciera la composición, La gota fría”, dijo.

“Émiliano dice que pasó un día por Guacoche y que no le había prestado mi acordeón, por eso es que yo le digo embustero, porque jamás le he negado mi acordeón a un compañero de música”, contó Moralito.
Fuente: www.vozdeacordeones.co vozdeacordeones@hotmail.com Whatssap: 3136192164
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